Pedagogía de la penuria

  «El hambre es buena educadora-me dijo, y al contámelo miraba   todavía  con rabia- casi tan buena como el enemigo … También la cárcel es una  buena  escuela.  En la prisión y a bordo, navegando, se aprende a cultivar la  paciencia«.   Entonces me contó sus once prisiones, sufridas en cuatro Estados, y las llamó buenas vacaciones, de las que de otro modo no hubiera podido disfrutar.

* Extraído de TRES DICTADORES  de Emil Ludwig

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s