Cosas de hoy: Ornamento y Delito

Nota: Alejado del resto de entradas del blog, este artículo se sitúa en la línea de las publicaciones musicales especializadas. Hay, empero, un breve apunte de filosofía al final del todo para el que lo desee.

La banda

Gari habla casi en susurros. A veces parece que hable un poco para si mismo más que en el cordial diálogo que estamos manteniendo. El marco es bastante bueno, una mesa al aire libre en la noche tarraconense. Estamos al pie de la calle Mayor donde está situado El Cau, club en el que acaban de tocar Ornamento y Delito. Es sábado por la noche y a Gari, Garikoitz Gamarra, guitarrista-cantante y principal compositor del grupo le acompañan David Talbaila, bateria, y Rober, Roberto Berlanga guitarra. Pepe, José Alhambra el bajista, acaba de marcharse a dormir al hotel puesto que el lunes tiene que estar a las cuatro de la mañana trabajando de transportista. Aún con dos discos editados por Limbo Starr y cuatro discos autoeditados por ellos mismos los componentes de Ornamento y Delito trabajan en otras cosas para vivir y parecen tomarse esto de la música como una afición que últimamente les ha otorgado cierta visibilidad en los medios especializados.

Adolf Loos autor de Ornamento y delito

Adolf Loos

Adorno (Limbo Starr, 2011) es el nombre del disco que han estado presentado durante la minigira que les ha llevado hasta Tarragona previo paso por Barcelona cuyo título guarda mucha relación con el nombre del grupo. Sirva como apunte que Ornamento y Delito es el nombre de un ensayo sobre estética de Adolf Loos y del cual toman también la temática de algunas canciones como Es delito. Brevemente se puede decir que es un disco interesante y bien producido que no cae en excesos y grandilocuencias combinando temas cotidianos con los bocinazos irónicos al pensamiento correcto y/o conformista que tan bien saben facturar sin perder elegancia. La interpretación es sencillamente perfecta y todos los instrumentos indican una evolución en el sonido de la banda hacia unas formas menos viscerales y más elaboradas sin caer en la artificialidad. La voz anda también más contenida aunque retiene esa particular forma de entonar que posee Gari y que llaman tanto la atención al neófito. Es como una especie de dejadez trabajada que recuerda a algunas bandas nacionales y extranjeras de los ochenta.

Repasado el disco podemos volver a la conversación que se apunta al principio. Después de un concierto intenso tengo el placer de tomarme una cerveza con ellos y preguntar y escuchar todo lo que tienen a bien contarme acerca de música, de fútbol y de sus opiniones sobre la actualidad y el pasado reciente de España. Gari, David y Rober son vascos y residentes en Madrid, Pepe es madrileño, y eso parece haberles otorgado una perspectiva un poco más heterodoxa sobre la complicada actualidad española. No considero a Ornamento y Delito un grupo politizado o bien definido en el espectro político pero si creo que sus maneras y letras ofrecen, a veces, interesantes opiniones sobre lo político. Por ejemplo en Drama de España señalan y cuestionan el fenómeno cuasi-religioso que se ha producido entorno a la imagen mediática que rodea a las victimas del terrorismo en España y en Autoignorancía se toca el tema del Holocausto con cierta sorna. La hermosa Montejurra recuerda el funesto episodio ocurrido en la tradicional romería carlista del año 1976. Episodio trágico que se saldó con dos muertos y el final del Carlismo como opción política para un país en plena transición.

Sobre la autenticidad

Pero dejemos de lado la información más convencional, de revista especializada, y pasemos a las esencias. Considerar a Ornamento y Delito como un grupo que propugna y ejemplifica la autenticidad es hacer justicia a la verdad.

La autenticidad tiene que ver con una forma de entender la vida y el arte. Se trata de una superación del mero habitar en el plano de la representación, del reflejo, de la imagen espectacular. Las formas de expresión autenticas subyacen a las estructuras culturales condicionadas. Son per se. Una creación de esta índole no busca la validación en algo ajeno a ella y la intención que tiene al ser lanzada, mientras que el grueso de las creaciones artísticas y culturales se debaten entre un ser real y uno representacional, proyectado al mundo de la metáfora.

También podríamos decirlo así: lo autentico se sitúa en el riesgo, en un plano propio. La creación surge cuando se superan ciertos límites convencionalmente establecidos. Más allá de lo obvio siempre existe la posibilidad de algo aparentemente nuevo. Es imprescindible la aparición de agentes libres y absolutamente decididos a realizar las acciones en apariencia prohibidas y así transgredir la cultura de lo políticamente correcto. En el exceso para con lo establecido se sitúa una parte de la realidad humana más interesante.

Pero tanto la autenticidad como el exceso no deben banalizarse puesto que de lo contrario solo conducen al hastío. Esto ha provocado, por ejemplo, el enorme desprestigio que tiene el arte expuesto y promocionado en la actualidad. Cuando se adoptan presuntos riesgos y se busca llamar la atención del espectador per se, sin un esfuerzo real de fondo, el efecto se diluye. El espectador hastiado recibe los nuevos estímulos con una serie de respuestas preestablecidas ya que ha aprendido a comportarse ante ellos. La autenticidad en la obra de creación ha de ir ligada completamente a la honestidad del creador. Ornamento y delito plantean un discurso a ratos alambicado y barroco, de referencias oscuras para el gran público, y de mensajes entre líneas recubiertos de ironía, pero su pose y actitud no deja de ser una magnificación de su autentico yo.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s