La poesía

Representación de las musas con Apolo

Representación de las musas con Apolo

Tras el éxito que tuvo en septiembre del año pasado el festival de poesía y artes escénicas “Versos de lliures de carrer” los compañeros del Ateneu Alomà decidieron realizar una cena poética una vez al mes. El próximo sábado día 5 de enero se celebrará la segunda edición en su local de la tarraconense calle Misser Sitges a partir de las 19:30h. El encuentro consiste en gente diversa compartiendo y recitando poesía y cena en un ambiente amable y acogedor. Es recomendable ir si gusta de la poesía y se encuentra por la ciudad.

Esta información práctica es una mera excusa para hablar de poesía, algo que por estos lares no nos es desconocido. Me gusta mucho la poesía, cada vez más, y siempre trato de comunicar ese gusto a mis conocidos y allegados y, en no pocas ocasiones, me encuentro con una respuesta que me deja pasmado: “Yo no entiendo de poesía”. Amigos y amigas, lectores apasionados de ensayos y novelas, replican así cuando les enseño una poesía mía o de algún otro y yo me pregunto ¿qué narices hay que entender de la poesía? ¿Acaso un verso es una suerte de enigma o un problema a resolver? A la extraña pregunta sobre la poesía es a lo que voy a tratar de responder en las breves líneas que siguen. Sigue leyendo

Anuncios

Los principados eclesiásticos

(…)Sólo nos resta discurrir sobre los principados eclesiásticos, respecto a los cuales todas las dificultades existen antes de poseerlos, pues se adquieren o por valor o por suerte, y se conservan sin el uno ni la otra, dado que se apoyan en antiguas instituciones religiosas que son tan potentes y de tal calidad, que mantienen a sus príncipes en el poder sea cual fuere el modo en que éstos procedan y vivan.

Estos son los únicos que tienen Estados y no los defienden; súbditos, y no los gobiernan. Y los Estados, a pesar de hallarse indefensos, no les son arrebatados, y los súbditos, a pesar de carecer de gobierno, no se preocupan, ni piensan, ni podrían sustraerse a su soberanía. Son, por consiguiente, los (únicos principados seguros y felices. Pero como están regidos por leyes superiores, inasequibles a la mente humana, y como han sido inspirados por el Señor, sería oficio de hombre presuntuoso y temerario el pretender hablar de ellos. (…)

– Encontrado en El Principe de Nicolas Maquiavelo

La inmersión

Burbujas en movimiento

La crisis económica y política a la que está sometido Occidente es la conclusión del proyecto iniciado con la aparición del Capitalismo a finales del siglo XVIII. España especialmente, y el resto de países europeos menos desarrollados industrialmente se ven por fin inmersos al cien por cien en la economía de mercado y en el nuevo orden simbólico monetario. La creación de la unión europea y sobre todo su aparente crisis de déficit es el máximo exponente del desplazamiento del núcleo de poder desde los estados soberanos al abstracto entramado de mercados financieros y organismos de gestión de la economía interestatal.

Sigue leyendo

Un poco de publicidad

Solo hace falta ver cinco minutos de publicidad para darse cuenta de algunos aspectos claves de nuestra sociedad homogeneizada y globalizada.

Se puede realizar un buen ejercicio de interpretación tras ver algunos anuncios publicitarios en televisión. En mitad del programa concurso, de esa película tan interesante o incluso en los telediarios, se pueden obtener lecciones magnificas de como funciona y como se estructura este conglomerado espectacular en el que estamos inmersos.

Sigue leyendo

El hombre y su peana – por Guillem Gual

Supongamos que a todo hombre, al morir, se le coloca en un vasto marco para ser observado por la eternidad. Se le condensa en una única posición de lo que su, ya penosa, ya exitosa, probablemente anónima, vida ha llegado a significar desde el foco de una objetividad imposible.

Supongamos también que el hombre conoce el destino que le espera; preguntémonos qué le preocupa en su inmortalización. ¿Es en la postura? Preferiría no estar sentado. ¿Es en el atuendo? Algún perverso estaría encantado de mostrar su desnudez al vacío. Tal vez sea la posición relativa que ocupa en la vitrina y le mortifique la posibilidad de estar en el fondo.

Sigue leyendo

La imagen espectacular: una negación

Aunque revisado ahora este artículo se escribió originalmente en 2008. Es curioso comprobar como los nuevos medios envejecen mucho peor que los más antiguos y aparentemente obsoletos. El enlace al website referenciado País de mierda http://paisdemierda.org/ sigue activo pero empieza a verse algo desfasado. Además algunos de sus enlaces han dejado de funcionar y seguramente su objetivo haya sido cumplido.

Este breve texte solo pretende mostrar la imagen espectacular desnudada. Se han escogido dos obras contradictorias, y hasta cierto punto opuestas en su propósito, para demostrar la imposibilidad metafísica que se oculta tras el mecanismo espectacular.

Sigue leyendo

Brevemente

La excelencia es el fin
la virtud nuestras muletas
la voluntad, los pies
y la costumbre, la que lo riega

La posibilidad de todo ello,
conjugado con menor o mayor fortuna
eso te digo, es la libertad.
y el saberlo,
es conocer lo que siempre perdura

Suprimiendo el juicio

El pilar básico del multiculturalismo (o de «honrar la diversidad», o como se quiera llamarlo) es que las personas tienen que dejar de juzgarse unas a otras -dejar de aseverar (y, gradualmente, dejar de creer) que esto está bien y esto está mal, que una cosa es fea y otra hermosa, que Dios existe y tiene estas o aquellas cualidades. Sigue leyendo

Julio César: o Roma o Muerte

Remitimos en esta ocasión a una obra de teatro de Shakespeare, Julio César, qué aborda interesantes cuestiones acerca de la naturaleza humana,  de su libertad e inevitable inclinación a lo trágico. El todo o la nada, pero el imperativo de la acción y de su responsabilidad asfixiante. Casi podría decirse que la trama y los hechos narrados quedan encubiertos por debates más importantes, como la lealtad, el deber, la conciencia de ciudadanía y la necesidad del Sacrificio. Una Metafísica que merece la pena no dejar pasar por alto.
En los personajes implicados hay una vocación de excelencia conmovedora, y así Bruto como los conspiradores llegan a mancharse de sangre en pro de Roma y a su vez del Hombre, es una agresión a la Soberbia, a la enajenación del Poder.

BRUTO – (a ANTONIO) … La compasión por los males de Roma ha decretado la muerte de César, pues igual que un fuego apaga otro fuego, así una pena alivia otra.

Se establece una relación entre la Necesidad, la Historia y la Libertad, dónde la misma es ocupada por la resolución viril, el compromiso y el propio Honor.
A modo de epílogo podemos citar al respecto unas palabras de Juvenal, que nos hacen más fácil empatizar, o si más no intimar mejor con la sensibilidad de los personajes:

El mayor crimen es preferir la vida al honor y, por vivir la vida, perder la razón de vivir.

La presencia de la Muerte es constante y activa en el criterio de los actores y protagonistas, pero domésticada a su vez por un orgullo aristocrático, castrense, fuera de toda duda trascendente.
Finalmente rescatar de César una de sus intervenciones en la obra:

” De cuantos portentos he conocido, el que más me asombra es que los hombres –la– tengan miedo, pues la muerte, que es el fin inevitable, llega cuando llega “

La dispersión o el comienzo del fin (II)

No debe dejar de atenderse a la referencia del S.XVIII, pues se trata de un convulso periodo que marca sin lugar a duda los orígenes de la época contemporanea.

En lo artístico se manifestarán una serie de movimientos y tendencias- del Rococó al Neoclasicismo– con la tónica común y mismo denominador de que no hay principios universales, sino visiones subjetivas. Por otro lado apuntemos tambien que el arte traspasa ya fronteras, volviéndose por ende más internacional.  Aparecen los museos, qué por otra parte, perpetuarán con su realidad e idiosincrasia esta separación (forma-fondo). Los museos implican un modo de mirar al arte, y verlo desde la separación de lo que primitivamente no era sino parte de un conjunto, desglosándose así cada obra – para perjuicio del arte – en “qués, contenidos y formas”.

Obviar e ignorar la interdependencia de las artes, comportará a la larga una impotencia correlativa en la tarea de corresponder y asignar sentido, precisión y necesidad a imágenes, temas y obras. Ello supone además desproveerlas de su realidad histórica. En este pulso, el carácter formal doblega entonces al significado espiritual de la obra, “cientificándose” a las composiciones iconográficas.

Esta ciencia de los fragmentos, supone ya en su premisa  el mayúsculo olvido del sentido representativo de las obras. /La ocultación del Ser que presidirá los siglos posteriores/